lunes, 9 de abril de 2018

Ignotantes e ignorantas


Interesante texto sobre el feminismo lingüístico.







http://www.elclubdeloslibrosperdidos.org/2015/06/sobre-ignorantes-e-ignorantas.html

La tilde en los pronombres qué, cómo, cuándo, dónde...

Tilde en qué, cuál/es, quién/es, cómo, cuán, cuánto/a/os/as, cuándo, dónde y adónde

Las palabras qué, cuál/es, quién/es, cómo, cuán, cuánto/a/os/as, cuándo, dónde y adónde son tónicas y se escriben con tilde diacrítica cuando tienen sentido interrogativo o exclamativo. Estas palabras, por sí solas o precedidas de alguna preposición, introducen oraciones interrogativas o exclamativas directas:
¿Qué ha dicho?            
¿De quién es esto?
¡Con qué seriedad trabaja!
¿Con cuál se queda usted?
¡Cómo ha crecido este niño!
¡Cuán bello es este paisaje!
¿Cuántos han venido?
¿Hasta cuándo os quedáis?
¿Adónde quieres ir?
También introducen oraciones interrogativas o exclamativas indirectas, integradas en otros enunciados:
Ya verás qué bien lo pasamos.
Le explicó cuáles eran sus razones.
No sé quién va a venir.
No te imaginas cómo ha cambiado todo.
La nota indica cuándo tienen que volver.
Voy a preguntar por dónde se va al castillo.
 Además, pueden funcionar como sustantivos:
En este trabajo lo importante no es el qué, sino el cuánto.
Ahora queda decidir el cómo y el cuándo de la intervención.
Sin embargo, cuando estas mismas palabras funcionan como adverbios o pronombres relativos o, en el caso de algunas de ellas, también como conjunciones, son átonas (salvo el relativo cual,que es tónico cuando va precedido de artículo) y se escriben sin tilde:
El jefe, que no sabía nada, no supo reaccionar.
Esta es la razón por la cual no pienso participar.
Ha visto a quien tú sabes.
Cuando llegue ella, empezamos.
¿Estás buscando un lugar donde dormir?
No dijo que estuviese en paro.
¡Que aproveche!
Aunque los relativos, presenten o no antecedente expreso, son normalmente átonos y se escriben sin tilde, hay casos en que pueden pronunciarse tanto con acento prosódico como sin él. Esta doble posibilidad se da cuando los relativos introducen subordinadas relativas sin antecedente expreso, siempre que el antecedente implícito sea indefinido y tenga carácter inespecífico (una persona, alguien, algo, algún lugar, nadie, nada, etc.). Esto ocurre cuando la oración de relativo sin antecedente depende de verbos como haber, tener, buscar, encontrar, necesitar, etc., que admiten complementos indefinidos de carácter inespecífico. En estos casos es aceptable escribir el relativo tanto con tilde, reflejando la pronunciación tónica, como sin ella, representando la pronunciación átona.
 El problema es que no hay con qué/quealimentar a tanta gente.
 Ya ha encontrado quién/quien le quiera y no necesita nada más.
 Buscó dónde/donde sentarse, pero no había asientos libres.
 No tenía cómo/como defenderse de las acusaciones.

http://www.rae.es/consultas/tilde-en-que-cuales-quienes-como-cuan-cuantoaosas-cuando-donde-y-adonde

sábado, 17 de marzo de 2018

La superestructura de Van Dijk

¿Qué es una superestructura?


Denominaremos superestructuras a las estructuras globales que caracterizan el tipo de un texto. Para decirlo metafóricamente: una superestructura es un tipo de forma de texto, cuyo objeto, el tema, es decir la macroestructura, es el contenido del texto. Se debe comunicar, pues, el mismo suceso en diferentes formas textuales según el contexto comunicativo.

Las superestructuras y las macroestructuras semánticas tienen una propiedad común: no se definen con relación a oraciones o secuencias aisladas de un texto, sino para el texto en su conjunto o para determinados fragmentos de éste. Esta es la razón por la que hablamos de estructuras globales, a diferencia de estructuras locales o microestructuras en el nivel de las oraciones.
Las superestructuras no sólo permiten reconocer otra estructura más, especial y global, sino que a la vez determinan el orden (la coordinación) global de las partes del texto. La propia superestructura debe componerse de determinadas unidades de una categoría determinada que están vinculadas con esas partes del texto previamente ordenadas. Es decir que la superestructura es una especie de esquema al que el texto se adapta.
Las superestructuras existen independientemente del contenido y no se describen con la ayuda de una gramática lingüística. Una persona puede hablar y entender su lengua, sin que por ello tenga que estar capacitada para narrar. Por otro lado, tampoco es muy útil para un hablante conocer las reglas de la gramática sin saber reproducir los sucesos cotidianos con una narración correcta o sin poder comprender lo que otros cuentan.
Es decir que también hay que dominar las reglas en las que se basan las superestructurras y estas reglas pertenecen a nuestra capacidad lingüística y comunicativa. Una serie de tipos de superestructuras posee un carácter convencional, es decir que la mayoría de los hablantes de la comunidad lingüística las conocer o reconoce.
Una superestructura es un tipo de esquema abstracto que establece el orden global de un texto y que se compone de una serie de categorías, cuyas posibilidades de combinación se basan en reglas convencionales. Esto implica formular una serie de categorías para las diferentes superestucturas y una serie de reglas mediante las cuales puedan combinarse las categorías entre sí.
Las mismas superestructuras, los mismos esquemas pueden manifestarse en diferentes sistemas semióticos. Una estructura de relato se puede expresar tanto a través de un texto como a través de dibujos o de películas. Es decir que aquí se mantiene la típica estructura de relato –que podemos denominar estructura narrativa para evitar confusiones con el relato narrado (el texto)- en los diferentes mensajes de los sistemas semióticos. Dado que un sistema de categorías y reglas narrativas típicas que define la estructura narrativa no puede manifestarse directamente, sino que necesita de otro sistema, de una lengua, podemos llamar secundarios a estos sistemas.
Las superestructuras, al formar parte de sistemas secundarios, sólo pueden manifestarse indirectamente. Por otra parte ese sistema no sólo establece la estructura textual en abstracto, sino que los hablantes lo conocen y pueden aplicarlo adecuadamente. Por lo tanto, un hablante debe ser capaz de producir e interpretar textos de acuerdo con este sistema.
Por ello una teoría de la superestructura debe tematizar determinadas particularidades del comportamiento lingüístico de los hablantes y la teoría lo hace al postular un sistema convencional de categorías y reglas que parcialmente también codefinen este comportamiento. La existencia de un sistema de superestructuras puede también explicarse sobre la base de la aplicación o calificación más o menos conciente del propio hablante: éste puede aportar ciertos juicios sobre los textos en conceptos de sistema, clasificar los textos sobre la base de estos conceptos, así como dar un nombre convencional a los tipos de texto específico, por ejemplo: “esto es una narración, aquello se encuentra en un texto publicitario, alguien acaba de dar una conferencia”.
Pensar que todos los textos tienen una superestructura, supondría que cada texto pertenece a un sistema convencional, y no sólo por su contenido o por cierta función pragmática y social, sino debido a una estructura esquemática global dada que se manifiesta en el texto.
Sin embargo, no queda excluido de entrada que haya textos que, aunque se reconozcan como tales por otras razones (semánticas, pragmáticas y retóricas) apenas posean o acaso no posean ninguna superestructura convencional.
Aparentemente, un anuncio o un poema pueden poseer una forma global arbitraria y tampoco podemos imaginar de qué manera tienen una superestructura convencional una noticia de prensa o un spot publicitario de la T.V. A la inversa, también hay textos cuyas formas están institucionalmente establecidas o fijadas, como por ejemplo rituales religiosos, las leyes, los contratos o determinados documentos. El problema de si todos los textos tienen superestructura es pues sobre todo empírico y debe solucionarse mediante la observación y la descripción sistemática.

Fórmulas
De manera similar a la fijación de la estructura textual global, existen estructuras fijas en el nivel más local de la oración individual o de la secuencia oracional; se las puede denominar fórmulas. El principio y fin de las cartas, por ejemplo. También las cartas de instituciones suelen tener carácter de fórmulas; disposiciones, leyes y contratos se introducen y finalizan con fórmulas estándar. Las fórmulas fijas no sólo actúan en el sentido institucional, sino también de manera socioprogramática y cognitivo-pragmática.
Para poner de manifiesto la particularidad de las macroestructuras disponemos también de demarcaciones de párrafos, como las sangrías u otras marcas gráficas. Además existen divisiones por partes, capítulos, libros, tomos. Estas diferenciaciones gráficas son con frecuencia reproducciones de la articulación de la macroestructura, por ejemplo el paso a un nuevo tema.
La división fonológica-gráfica también puede institucionalizar, ejemplo de ello son la métrica y los versos en la poesía; en estos últimos, también la impresión y la disposición (tipo) gráfica puede adoptar funciones especiales.

domingo, 11 de marzo de 2018

La oración pasiva


Definición de Oración Pasiva:

La Oración Pasiva es aquella en la que el sujeto recibe la acción del verbo (Sujeto Paciente) y el Complemento Agente la realiza:
     Por el contrario, en la Oración Activa el sujeto realiza la acción:
    • Jaime lee un libro → sujetoJaimeComplementoun libro
     Tipos de Oración Pasiva:
    • Pasiva analítica o perifrástica: formadas por verbo ser o estar + participio. El C.Ag., si no se omite, va introducido generalmente por la preposición "por":
      • La pera es comida por Ana (p. analítica) / Ana come la pera (activa).
    • Pasiva sintética, refleja o pasiva con "se": formadas por "se" + verbo en 3ª persona; el C.Ag. no suele aparecer de forma explícita:
      • Se vende piso (p. sintética) = El piso es vendido (p. analítica).
    Ejemplos de Oración Pasiva:

    Varios ejemplos de oraciones activas con sus correspondientes pasivas:
    • María alimenta al gato  El gato es alimentado por María
    • Pedro tira la pelota  La pelota es tirada por Pedro
    • Juan usa el ordenador  El ordenador es usado por Juan
    • Ramón lee un libro  El libro es leído por Ramón
    • Teresa acaricia al hámster  El hámster es acariciado por Teresa
    • Luis conduce su nuevo coche  El coche es conducido por Luis
    Ejercicios de Oración Pasiva:
    Señalar las Oraciones Pasivas. Una vez realizado pulsar el botón "Ver solución":
    • Las velas son sopladas por Dolores
    • Dolores sopla las velas
    • Irene mira la película
    • La película es mirada por Irene
    • Los pistachos son comidos por Jorge
    • Jorge come pistachos
    • Raúl plancha su chaqueta
    • La chaqueta es planchada por Raúl